Cómo pedir reseñas a tus pacientes siendo psicólogo
Una persona tiene dos perfiles abiertos. Los dos psicólogos trabajan online, cobran lo mismo y tienen hueco esta semana. Uno tiene cero reseñas; el otro, siete, y la más reciente es del mes pasado. Casi nunca gana el primero.
Las reseñas pesan más en psicología que en casi cualquier otro servicio. Quien busca terapia no puede probar antes de comprar, y muchas veces tampoco puede preguntar a nadie de su entorno. Lo que otras personas escriben de ti es lo más parecido a una recomendación que va a tener.
El problema es que pedirlas incomoda. Parece que mezclas la relación terapéutica con el marketing, y además hay límites reales: confidencialidad, deontología y las normas de las propias plataformas. Esta guía va de cómo pedir reseñas a tus pacientes sin saltarte ninguno.
Por qué no te llegan reseñas (aunque tus pacientes estén contentos)
Casi nadie deja una reseña por iniciativa propia, y en terapia todavía menos. Hay tres motivos:
- Nadie se lo ha pedido. Es el motivo principal. La satisfacción no se convierte en reseña si nadie la pide.
- Pudor. Dejar una opinión sobre tu psicólogo es, en cierto modo, contar que vas al psicólogo. Mucha gente no quiere que eso se asocie a su nombre.
- Fricción. Buscar el perfil, iniciar sesión, pensar qué escribir… Cada paso extra hace que se pierda la mitad de la gente.
Los tres tienen solución, y ninguna pasa por insistir más.
Primero, los números: lo que suma una reseña al mes
Un ejemplo con cifras redondas. Pon que durante un año atiendes a 30 pacientes nuevos. No se lo pides a todos: por criterio profesional, lo pides a 20. Si responde un 30 %, son 6 reseñas al año. Parece poco, pero en dos años tu perfil pasa de estar vacío a tener 12 opiniones fechadas y variadas, que es lo que busca quien compara.
Ahora mira el otro lado. Si tu perfil recibe 150 visitas al mes y las reseñas hacen que la conversión suba de un 2 % a un 3 %, es un paciente nuevo más al mes. Con 8 sesiones de media a 60 €, son unos 480 € por cada paciente, o 5.760 € al año, sin una sola visita más. El cálculo es ilustrativo, pero la lógica sirve para cualquier consulta. Por eso las reseñas no son un tema de vanidad: son parte de tu captación.
Lo que no puedes hacer (y por qué te protege)
Antes de pedir nada, conviene tener claras las líneas rojas. No son solo obligaciones: son las que evitan que una buena intención acabe en un problema.
1. No ofrecer nada a cambio. Nada de descuentos, sesiones gratis ni sorteos por dejar una opinión. La normativa española de consumo prohíbe las reseñas falsas o manipuladas, y Google no admite reseñas incentivadas en su política de contenido. Además, una reseña pagada ya no es una opinión, es publicidad disfrazada.
2. No filtrar a quién se lo pides según lo que vaya a decir. Preguntar primero "¿qué tal te ha ido?" y mandar el enlace solo a quien contesta bien tiene nombre: review gating, y Google lo prohíbe expresamente. Otra cosa es decidir por criterio profesional a quién no se lo pides nunca (lo vemos más abajo).
3. No publicar testimonios sin consentimiento por escrito. Si un paciente te escribe un mensaje bonito por WhatsApp, eso no es una reseña. Para usarlo en tu web necesitas su permiso expreso y por escrito, y aun así es mejor evitarlo en psicología.
4. No revelar nada al responder. Es el error más habitual y el más delicado. Lo desarrollamos en la sección de respuestas.
5. No escribirte reseñas ni pedirlas a familiares. Las opiniones de tu entorno se detectan, y además restan credibilidad a las reales.
Nada de esto sustituye a tu Código Deontológico ni a tu colegio. Si tienes dudas sobre un caso concreto, pregúntale a la comisión deontológica de tu colegio. Lo de arriba es el mínimo sensato.
Cuándo pedirla: tres momentos que funcionan
No existe un momento perfecto, pero sí tres que suelen funcionar mejor que "cuando me acuerde":
- Al terminar el proceso o una etapa clara. Es el momento más natural: hay perspectiva y el paciente puede valorar el proceso completo.
- Tras las primeras sesiones, en procesos largos. Si alguien lleva meses contigo, no hace falta esperar al alta. Una opinión sobre cómo es trabajar contigo (puntualidad, claridad, trato) es igual de útil para quien busca.
- Al día siguiente de una sesión, en frío y por escrito. Pedirlo en persona, en consulta y al final de la hora, pone al paciente en un compromiso. Un mensaje que puede ignorar sin tener que dar explicaciones es más respetuoso, y funciona mejor.
A quién no pedírsela
Aquí manda tu criterio profesional, y es el que tiene que mandar. Como norma práctica, muchos psicólogos no la piden en procesos en curso especialmente delicados, a menores ni a sus familias, ni cuando creen que el paciente podría sentirse obligado a decir que sí. Si dudas, no la pidas: una reseña menos no cambia nada; un paciente incómodo, sí.
Plantillas para pedirla sin incomodar
Tres versiones para adaptar. Todas tienen lo mismo: dicen para qué sirve, dejan claro que es opcional y explican cómo proteger su privacidad.
Por email, al terminar el proceso:
Hola, Laura:
Ha sido un placer acompañarte estos meses. Si te apetece, me ayudaría mucho que dejaras una breve opinión sobre cómo ha sido trabajar conmigo. Ayuda a otras personas a decidirse a pedir ayuda.
Es totalmente opcional, y puedes firmar solo con tu inicial o un alias. No hace falta contar nada personal: basta con cómo te has sentido con las sesiones.
[Enlace directo a tu perfil]
Un abrazo, Marta
Por mensaje, más breve:
Hola, Jorge. Si en algún momento te apetece dejar una opinión sobre las sesiones, aquí tienes el enlace: [enlace]. Dos frases bastan, y puedes firmar con tu inicial. Sin compromiso ninguno.
Si te preguntan "¿y qué pongo?":
Lo que te salga. A quien busca psicólogo suele ayudarle saber cómo es el trato, si te sentiste escuchado y cómo funcionan las sesiones (online, horarios, puntualidad). No hace falta que cuentes por qué viniste.
Esta última respuesta es importante: orientas hacia el formato y el trato, no hacia el motivo de consulta. Protege al paciente y, además, genera reseñas más útiles para quien lee.
Dónde pedirla: una sola plataforma
Si pides a cada paciente que te deje opinión "en Google, en el directorio y en tu web", no la dejará en ninguna. Elige un solo sitio según tu estrategia:
- Ficha de Google (Google Business Profile): pesa en las búsquedas locales ("psicólogo en Zaragoza"), pero es público, cualquiera puede escribir y el paciente necesita una cuenta de Google con su nombre.
- El perfil de la plataforma donde reservan: si la reserva ocurre ahí, la reseña está justo donde se toma la decisión.
En MiTerapiaTime las reseñas son verificadas: solo puede dejar una quien ha reservado y pagado una sesión contigo, así que nadie ajeno puede escribir en tu perfil. Además, desde septiembre la plataforma envía automáticamente al paciente, al día siguiente de su sesión, un email para dejar su opinión. Como mucho uno cada 30 días y nunca si ya te ha valorado. El perfil es gratuito, el dinero de cada sesión entra directo en tu cuenta de Stripe y solo cobramos un 3 % por sesión cobrada.
Cómo responder a las reseñas (sin romper la confidencialidad)
Responder da confianza a quien lee, pero en psicología cada palabra cuenta. La regla de oro: tu respuesta no puede confirmar que esa persona es o ha sido tu paciente, ni aportar ningún dato del proceso, aunque ella misma lo haya contado en su reseña.
Compara:
- ❌ "Gracias, Ana. Ha sido un placer acompañarte en estos meses tan difíciles tras la separación."
- ✅ "Muchas gracias por tu valoración. Me alegra que la experiencia haya sido positiva."
La primera parece más cálida, pero revela que es paciente, cuánto tiempo y por qué motivo. La segunda no revela nada.
Si llega una reseña negativa
Pasará. La forma de responder es más importante que la reseña en sí, porque quien lee se fija en cómo reaccionas:
- No contestes en caliente. Espera 24 horas.
- No discutas los hechos en público ni des tu versión, ni siquiera para defenderte. Hacerlo implicaría revelar datos del proceso.
- Responde con una fórmula neutra, que ofrezca un canal privado: "Lamento que la experiencia no haya sido la esperada. Si quieres, puedes escribirme a [email de la consulta] y lo hablamos con calma."
- Si la reseña es falsa o ofensiva (alguien que nunca ha sido paciente, insultos, datos personales), usa la opción de denunciarla en la plataforma. No la contestes con acusaciones.
Una reseña de tres estrellas con una respuesta serena genera más confianza que un perfil con cinco estrellas perfectas.
Un sistema de 10 minutos al mes
Para que las reseñas no dependan de acordarte:
- Una vez al mes, revisa qué procesos han terminado o han llegado a una etapa clara y manda la plantilla a quien encaje con tu criterio.
- Una sola plataforma, siempre con el enlace directo, nunca "búscame en Google".
- Responde a todas las reseñas nuevas con la fórmula neutra, en la misma sesión de revisión.
- Si tu plataforma lo automatiza, desactiva tu recordatorio manual para no pedirlo dos veces.
Son diez minutos. A doce meses vista, suelen ser la diferencia entre el perfil vacío y el que tiene siete opiniones recientes.
Preguntas frecuentes
¿Es ético que un psicólogo pida reseñas a sus pacientes? Pedirlas no es contrario a la ética si se hace sin presión, sin ofrecer nada a cambio y respetando la confidencialidad. Lo delicado es cómo y a quién: por escrito, dejando claro que es opcional y aplicando tu criterio profesional sobre los casos en los que no conviene. Ante dudas concretas, consulta a tu colegio.
¿Puedo responder a una reseña dando las gracias con el nombre del paciente? Mejor no. Nombrarle o hacer referencia al proceso confirma públicamente que es tu paciente. Usa una respuesta genérica ("Gracias por tu valoración") aunque la persona haya firmado con su nombre completo.
¿Puedo ofrecer un descuento a cambio de una reseña? No. Las reseñas incentivadas están prohibidas por las normas de Google y chocan con la normativa española contra las opiniones manipuladas. Además, restan credibilidad a todas las demás.
¿Cuántas reseñas necesito para que se note? No hay un número mágico, pero pasar de cero a las primeras tres o cuatro es el salto que más se nota: el perfil deja de parecer nuevo. A partir de ahí importa más que sean recientes que tener muchas.
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