Bonos de sesiones de psicología: ¿te conviene ofrecerlos?

Equipo MiTerapiaTime ·

Tarde o temprano un paciente te lo pregunta: "¿Tienes algún bono?". O lo ves en la web de otro compañero —"bono de 4 sesiones: 220 €"— y te planteas si deberías hacer lo mismo.

La respuesta corta: un bono puede ayudarte con la tesorería y con la regularidad de la agenda, pero también te obliga a gestionar devoluciones, caducidades y facturas que con el pago por sesión no existen. No es bueno ni malo de por sí. Depende de cómo trabajes.

Este artículo va de la parte de negocio: números, condiciones y papeleo. No de cuántas sesiones necesita nadie, que eso es criterio clínico tuyo y no nuestro.

Qué es exactamente un bono de sesiones

Un bono es un pago por adelantado de varias sesiones, normalmente con un pequeño descuento. Lo habitual en consultas de psicología en España:

  • Tamaño: 4 o 5 sesiones (un mes de frecuencia semanal o algo más con frecuencia quincenal).
  • Descuento: entre el 5 % y el 15 % sobre la suma de las sesiones sueltas.
  • Validez: entre 2 y 4 meses desde la compra.

Con una tarifa de 60 € la sesión, un bono de 4 sesiones con un 10 % de descuento quedaría así:

Sesión suelta Bono 4 sesiones (‑10 %)
Precio total 240 € 216 €
Precio por sesión 60 € 54 €
Lo que dejas de ingresar — 24 € por bono

Esos 24 € son el precio que pagas por tres cosas: cobrar antes, reducir la fricción del pago semana a semana y, en algunos casos, tener una agenda más estable. La pregunta es si te compensa.

Ventajas reales de ofrecer bonos

1. Tesorería por adelantado

Si vendes 6 bonos al mes como el del ejemplo, entran 1.296 € el día que se compran, no repartidos a lo largo de cuatro semanas. Para una consulta que empieza, o en meses flojos como agosto, ese colchón se nota a la hora de pagar cuota de autónomos, alquiler del despacho o seguro de responsabilidad civil.

2. Menos conversaciones sobre dinero

Hablar de dinero en cada sesión cansa a los dos lados. Con un bono, el tema se trata una vez cada cuatro o cinco sesiones. Para muchos psicólogos eso ya es motivo suficiente.

3. Menos huecos sueltos en la agenda

Un paciente que ya ha pagado tiende a reservar con más regularidad. No hace falta exagerar el efecto, pero si sueles tener 2 huecos libres por semana porque la gente "ya te escribirá", el bono ordena esa parte.

Inconvenientes que conviene conocer antes

1. Ganas menos por sesión

Parece obvio, pero se olvida. Si el 50 % de tus pacientes pasa a bono con un 10 % de descuento, tu ingreso medio por sesión baja un 5 %. Con 20 sesiones semanales a 60 €, son unos 60 € menos a la semana, unos 240 € al mes. Tiene que haber algo a cambio (menos huecos, menos impagos) que lo compense.

2. Las devoluciones

Es el punto que más conflictos genera. Un paciente compra un bono de 4, hace 2 sesiones y por el motivo que sea no sigue. ¿Qué pasa con las otras dos?

Como regla general, en consumo no se puede quedar uno con el dinero de un servicio no prestado sin más. Lo razonable es devolver la parte no consumida. Lo que sí puedes hacer es fijar por escrito y antes del pago cómo se calcula esa devolución. Una fórmula habitual: las sesiones disfrutadas se cuentan a precio de sesión suelta y se devuelve el resto.

Con el ejemplo anterior: el paciente pagó 216 €, hizo 2 sesiones (2 × 60 € = 120 €), se le devuelven 96 €.

Esta parte depende de tus condiciones concretas y de la normativa de consumo de tu comunidad. Antes de lanzar bonos, pásale tus condiciones a tu gestoría o a un abogado para que las revise.

3. Caducidades y sesiones "olvidadas"

Si no pones fecha de validez, puedes encontrarte con alguien que vuelve un año después con 3 sesiones pendientes a un precio que ya no es el tuyo. Si la pones demasiado corta, parecerá una trampa. Entre 2 y 4 meses para un bono de 4-5 sesiones es un rango que la mayoría de pacientes percibe como justo.

4. Más contabilidad

Con pago por sesión, una sesión = un cobro = una factura. Con bonos tienes que llevar un control de cuántas sesiones le quedan a cada paciente, cuándo caduca cada bono y qué se devolvió. Si lo haces en una hoja de cálculo, cuenta con 10-15 minutos semanales de mantenimiento.

Cómo facturar un bono

Aquí no hay misterio, pero sí dos detalles:

  • Emite la factura cuando cobras el bono, por el importe total, indicando en el concepto algo como "Bono de 4 sesiones de psicología – válido hasta 31/01/2027".
  • El IVA sigue el mismo criterio que tus sesiones sueltas. Si tus sesiones están exentas por ser asistencia sanitaria (el caso típico del psicólogo sanitario, por el artículo 20 de la Ley del IVA), el bono también lo está. Si trabajas en un ámbito no sanitario (coaching, formación, algunos servicios de empresa), la exención puede no aplicar.
  • Si devuelves una parte, emite una factura rectificativa por el importe devuelto. No modifiques ni borres la original. Con VeriFactu en el horizonte, esto importa todavía más: las facturas no se editan, se rectifican.

Y si el paciente necesita un justificante de asistencia para su mutua o su empresa, el justificante va por sesión, no por bono. Son documentos distintos.

Qué poner por escrito (plantilla de condiciones)

Antes de vender el primer bono, ten un texto corto que el paciente acepte en el momento de pagar. Esta es una base que puedes adaptar:

Condiciones del bono de 4 sesiones

  • Precio: 216 € (equivale a 54 € por sesión frente a 60 € la sesión suelta).
  • Validez: 3 meses desde la fecha de compra.
  • Cancelaciones: se aplica la misma política que a las sesiones sueltas. Una sesión cancelada con menos de 24 h de antelación se descuenta del bono.
  • Si decides no continuar: te devolvemos el importe de las sesiones no utilizadas, calculando las ya realizadas a precio de sesión suelta (60 €).
  • El bono es personal e intransferible.

Fíjate en la tercera línea. Si ya tienes una política de cancelación para sesiones sueltas, el bono debe seguir la misma lógica. Tener dos reglas distintas solo genera dudas.

¿Bono o pago por sesión? Cómo decidirlo

Unas preguntas rápidas para orientarte:

Probablemente te convenga ofrecer bonos si…

  • Tu agenda tiene huecos intermitentes y te cuesta mantener la regularidad de reservas.
  • Necesitas tesorería por adelantado (consulta nueva, inversión reciente).
  • Varios pacientes te lo han pedido por iniciativa propia.

Probablemente no te compense si…

  • Tu agenda ya está llena o tienes lista de espera: el descuento sería dinero que regalas.
  • Ya cobras cada sesión al reservar y apenas tienes impagos ni ausencias: el problema que resuelve el bono ya lo tienes resuelto.
  • No quieres dedicar tiempo a controlar saldos, caducidades y devoluciones.

Hay una vía intermedia que usan muchos profesionales: no anunciar bonos, pero tenerlos disponibles para quien los pida. Así no bajas tu precio de referencia y atiendes a quien lo valora de verdad.

El caso de Laura: un ejemplo con números

Laura es psicóloga sanitaria en Valencia. Cobra 65 € la sesión y ve unas 18 sesiones por semana entre presencial y online. Durante el primer año tenía dos problemas: unos 2 huecos semanales que se quedaban vacíos y pacientes que pagaban "la próxima vez".

Opción A — Bonos. Lanza un bono de 4 sesiones a 234 € (‑10 %). Si la mitad de sus pacientes lo compra, su ingreso medio por sesión baja a unos 61,75 €. Pierde unos 58 € a la semana en descuentos, pero si recupera 1 de esos 2 huecos semanales, gana 65 €. Queda prácticamente en tablas, con más trabajo administrativo.

Opción B — Cobro al reservar. Mantiene la sesión a 65 € y pide que cada sesión se pague en el momento de reservar. Los impagos desaparecen, y los pacientes que reservan con pago tienden a presentarse o a cancelar a tiempo. No hay descuento y no hay saldos que controlar.

Laura se quedó con la B y deja el bono solo para quien lo pide expresamente. No es la respuesta universal, pero ilustra la idea: muchos problemas que se intentan resolver con bonos se resuelven igual o mejor cobrando cada sesión al reservar.

Es la lógica con la que funciona MiTerapiaTime: el paciente elige hueco y paga en el mismo paso, el dinero va directo a tu cuenta de Stripe y no hay cuota mensual; solo una comisión del 3 % por sesión cobrada. Con 18 sesiones semanales a 65 €, eso son unos 35 € a la semana, menos de lo que costaría el descuento de un sistema de bonos en el ejemplo de Laura.

Errores habituales con los bonos

  1. Descuentos demasiado grandes. Un 20-25 % de descuento rara vez se justifica en una consulta individual. Devalúa tu tarifa de referencia y cuesta mucho volver atrás.
  2. No fijar caducidad. Acaba generando saldos pendientes durante años.
  3. No pactar las devoluciones antes del pago. Negociarlo cuando el paciente ya quiere dejarlo es incómodo para todos.
  4. Usar el bono para "atar" al paciente. Comercialmente es una mala idea y deontológicamente también: la duración de la intervención la marca el criterio profesional, no lo que queda en el bono.
  5. Llevar el saldo de memoria. "Creo que te quedaban dos" es la forma más rápida de tener una discusión. Apúntalo siempre y comparte el saldo con el paciente.

Preguntas frecuentes

¿Es legal que un psicólogo venda bonos de sesiones? Sí. Es un pago anticipado de un servicio. Lo importante es que las condiciones (precio, validez, cancelaciones y devoluciones) estén claras y aceptadas antes del pago, y que se respete la normativa de consumo.

¿Un bono de terapia lleva IVA? Sigue el mismo criterio que tus sesiones. Si tu actividad es asistencia sanitaria exenta, el bono también está exento. Si tienes dudas sobre tu caso concreto, consúltalo con tu gestoría.

¿Qué descuento es razonable en un bono de psicología? Entre el 5 % y el 15 % es lo habitual. Por debajo del 5 % el paciente apenas lo percibe; por encima del 15 % empiezas a devaluar tu tarifa de referencia.

¿Tengo que devolver el dinero si el paciente deja la terapia a mitad del bono? Lo razonable y lo más seguro es devolver la parte no consumida, según la fórmula que hayas fijado por escrito antes del pago (por ejemplo, contando las sesiones hechas a precio de sesión suelta).

Tu consulta, en un solo sitio

Agenda con reserva y pago en un paso, videollamada integrada, historial y facturas.
Gratis, sin cuota: solo un 3% por sesión cobrada.

Crear cuenta gratis